martes, 10 de mayo de 2011

Gran Turismo 5



Plataforma: PS3
Distribuye: Sony Computer Entertainment Europe
Salida: 24 de Noviembre de 2010 Precio: 66,95 €
Enlaces:
Recomendado: Mayores de 3 años


El abanderado de la velocidad en la marca PlayStation ha sido, sin ningún género de dudas, Gran Turismo. Su equilibrio perfecto entre simulación depurada y fórmula que al mismo tiempo resulte accesible ha mantenido a la franquicia en lo más alto durante la pasada generación de videoconsolas, y ahora llega el momento de enfrentarnos a su debut en la nueva generación. Su verdadera prueba de fuego.

La quinta entrega, la que nos ocupa, es un título que demuestra claramente que los larguísimos periodos de gestación, como el que este programa ha sufrido, no siempre acaban consolidando un videojuego a la altura de las enormes expectativas que se acaban creando. Y es que si Gran Turismo 5 no es ni mucho menos el mejor videojuego de la saga, honor que corresponde a cualquiera de las dos memorables primeras entregas, lo cierto es que tampoco está a la altura de los lanzamientos de PlayStation 2. El quinto episodio de la saga, más bien, es una de las entregas más flojas que hemos visto hasta ahora, sólo superando a discretos juegos de la franquicia reciente como Gran Turismo 5 Prologue, de PlayStation 3, o el Gran Turismo PSP.
 
 
Dos modos principales sustentarán la base de este modo: A-Spec y B-Spec, en el primero seremos nosotros el piloto, y nuestra será la responsabilidad total de hacer un buen papel en cada carrera. B-Spec, por el contrario, nos convierte en un director de carrera en el que tendremos que dar órdenes a un piloto controlado por la inteligencia artificial del juego, que puede ser más o menos agresivo, y que contará con un desgaste físico y emocional que tendremos que dosificar para evitar que cometa errores durante la prueba. Entramos por tanto en una especie de RPG automovilístico, en el que presionaremos a nuestro conductor para que adelante y se ponga al límite, o por el contrario le indicaremos que baje el ritmo y mantenga la posición en determinados sectores del circuito para no quemarle. La verdad es que a este modo, pese a contar con una ingente cantidad de variables, se queda algo flojo al pensar que podía haber sido diseñado como un auténtico manager de equipo, pero la opción sigue estando ahí y se le puede sacar bastante jugo por las posibilidades que ofrece.


Por el momento uno de los aspectos que se debe mejorar, en principio porque la interfaz es muy engorrosa y nada amigable, lo que dificulta mucho organizar partidas eficientemente. Lo cierto es que las opciones disponibles no invitan en absoluto al multijugador: quedar con los amigos resulta confuso, unirse a las partidas otro tanto (la tacita de café, ¡maldita tacita de café!), una vez dentro no puedes participar hasta que no selecciones el vehículo marcado por las restricciones del creador de la partida, menú que debería de desplegar el garaje automáticamente y que, sin embargo, conduce a cierta frustración. No habría estado de más un menú sencillo: qué tipo de partida quieres crear, qué circuito, y cuantas ranuras públicas o privadas para los participantes, con opción de invitar al alcance de la mano con apenas unos golpes de cruceta.






Además, durante los primeros días resultó una tarea imposible, ya que las ventas sobrepasaron las estimaciones en un amplio margen, y los servidores se colapsaron rápidamente. En principio se solucionó con un parche descargable, por desgracia sólo parcialmente. Otras de las opciones que necesitan de revisión urgente resultan el menú de noticias y GT-TV, en ocasiones inaccesibles o lentas hasta el aburrimiento, incluso con contenidos ya almacenados en el propio disco. Confiamos en que Polyphony no deje esta situación en el aire, y remodele completamente el online, pues aunque el modo carrera da para cientos de horas de juego, somos conscientes de que es en el multijugador donde más se va a exprimir este ambicioso juego.



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